Nuestras casas se convierten en un reflejo de nosotros mismos: de nuestros gustos, nuestra personalidad. Así, algunos pasan de largo ciertas festividades y otros celebran hasta los festivos, y así lo evidencian en sus hogares. Esta temporada en la que estamos entrando, tan llena de misticismo y magia para los niños, no será la excepción seguramente. Por esta razón, hoy queremos dejarte algunos tips para que, si eres de aquellos que disfrutan decorando sus espacios para cada ocasión, puedas desplegar toda tu creatividad y vistas tu casa de Halloween como debe ser.

1. Si bien los niños encuentran en esta época especial gusto por poder “convertirse” en sus personajes favoritos, la mayoría de la decoración consiste en crear ambientes un tanto terroríficos, aludiendo a figuras oscuras como las brujas, los fantasmas, momias o esqueletos, no precisamente estilo “Coco”. Si este es tu estilo, puedes:

– Recrear un espacio lleno de telarañas y serpientes, hechas con materiales como el interlón, trapitos viejos, papel periódico para usar como relleno, forrado en papel de colores llamativos.

– Para los fantasmas, tela blanca, relleno y cuerdita negra, será suficiente. Por supuesto el nylon es vital, para que parezca que están levitando por todo el lugar.

– Los sombreros de bruja, pueden adornar tus paredes o incluso tus sillas, dejándolos descolgados de una de las esquinas.

– Tus poltronas pueden convertirse en la morada de esqueletos vestidos con ropa vieja, arañas, ratones y más interlón. Viste con una tela negra tu silla y diviértete decorando tu esqueleto a tu gusto.

– Una pared llena de murciélagos puede lucir terrorífica. Inténtalo con cartulina negra, ojitos divertidos y cinta.

2. Si tienes invitados en casa, hacer lucir tu comida “aterradora”, puede ser más fácil de lo que crees:

– Toma salchichas, atraviésalas con un palito de madera, imita una uña con un pedazo de queso, úntale salsa de tomate imitando la sangre y listo! Tienes unos dedos espeluznantes.

– Bananos con ojos y boca de chips de chocolate; mandarinas sin cáscara con un palito de apio en el centro simulando calabazas; en moldes de figuras, podemos verter gelatina color naranja. Las opciones son infinitas: Desde murciélagos hasta fantasmas, pueden formar parte de la mesa.

– En un bowl lleno de crispetas, con un cráneo de plástico en el centro, será una “horripilante” bienvenida.

– Consigue calabazas grandes, córtales una cara divertida o terrorífica y, dentro, sirve lo que vayas a ofrecer de tomar: gaseosa, vino, jugo. Será una agradable sorpresa para tus invitados.

– A unas ricas hamburguesas, es fácil crearles un rostro de terror con queso holandés o cheddar, poniéndolo encima de la carne. Quedarán, además de deliciosas, acordes a tu celebración.

– Con galletas Oreo puedes crear “ricas” arañas.

Finalmente podrías dejar fijo, a la entrada de tu casa, un Frankestein bien asustador, cargando una bandeja con “telarañas” y gusanitos dulces, llena de bombones y chocolates para los niños (y no tan niños) que lleguen a tu casa. Esperamos que pases un mes muy divertido, viendo con ojos de niño cada detalle para gozarte una nueva aventura, todos los días.