Ya sabes que tomar la decisión de lanzarte a tener una vivienda propia, no es fácil. Seguro si la idea te ha estado rondando la cabeza, estás consciente de que escogerla, es tal vez la parte más sencilla de la ecuación. Tener una vivienda propia representa muchos beneficios: nos supone la tranquilidad de tener a los nuestros en un lugar para vivir sin angustias, al que podemos decorar o hacerle las mejoras y ajustes que consideremos sin tener que pedir permiso, pues lo que hagamos incidirá en su valor y de esto los únicos beneficiados seremos nosotros. Una casa propia nos permite proyectarnos y se convierte en un motor maravilloso para tenerla y conservarla.

Pero para que este sueño no se convierta en una pesadilla, debemos estar preparados para sostenerla en el tiempo, así que, si estás dispuesto a medírtele a un proyecto de más de 15 años que requerirá de paciencia y convencimiento absoluto de poder lograrlo, eres de los nuestros, por eso es importante tener en cuenta lo siguiente:

1. ¿Cuánto suman tus ingresos? En una situación económica saludable, tus ingresos deberían estar destinados así: 70% para transporte, salud, educación y vivienda (esta última incluye arrendamiento y lo que necesites para tu manutención, como la comida); el restante 30% debe destinarse al ahorro, el entretenimiento y las deudas. Si deseamos comprar una vivienda en planos, para la cuota inicial, correspondiente al 30% del valor total de la propiedad, usualmente tendremos plazo para pagarla entre 12 y 18 meses, según el proyecto que se escoja. Puede parecer un plazo corto versus el valor a pagar, pero si te planeas y logras tener un ahorro previo, que abarque casi toda esa cuota inicial, llegado el momento no será tan tedioso completarla. Ten en cuenta que ese 30% que deberías destinar a ahorro, entretenimiento y deudas cubrirá posteriormente el crédito hipotecario que te permitirá ser dueño de tu vivienda.

2. ¿Cuánto suman tus deudas? Debes tener en cuenta que, entre más deudas tengas, menos capacidad de pago tendrás, así que no trates de jugar al súper héroe financiero, queriendo pagar lo que no puedes ni te pongas más optimista de lo que debes. Tu realidad es una y, así como por supuesto puede mejorar, es preferible planear responsablemente sobre tu presente y un futuro moderado. De hecho, las entidades financieras lo evaluarán así de inmediato. Desde ya, empieza a enfocarte en subsanar deudas: tarjetas de crédito, préstamos que ya tengan un saldo pequeño, deudas que te produzcan intereses financieros importantes, etc, para ir ampliando tu capacidad de pago. Si tienes algún reporte por resolver, este es tu momento.

3. Está consciente de los sacrificios y actúa en consecuencia: ahorrar no es fácil, empezando porque casi siempre estamos intentando estirar nuestros ingresos al máximo para lograr cumplir lo que queremos. Dentro de todas las destinaciones que le damos a nuestro dinero, están las deudas que ya mencionamos debemos sanear, pero también hay muchos “gusticos” que a veces se convierten en fugas importantes. Por eso, si estás planeándote para tu vivienda propia, debes ajustar tu presupuesto por prioridades, lo que muchas veces no le dará cabida a muchos “gusticos”, ya que sumados, fácilmente podrían sobrepasar el porcentaje que estamos intentando reservar para la cuota inicial. Rodéate de personas que entiendan tu proyecto, te apoyen en tu cometido y que, de hecho, te frenen si parece que te estás desviando de tu objetivo. Recuerda que no será para siempre y eventualmente retornarás a tu normalidad.

4. ¿Quién te asesorará? Esto es muy importante, ya que te enfrentarás a tantas opciones como ofertantes pueda haber, pero si buscas correctamente, encontrarás el espacio ideal donde confluyan la experiencia y las mejores opciones para ti. Profesionales como los que encontrarás en nuestras salas de venta, donde no solo te asesoran sobre el proyecto y sus ventajas, sino en todo el proceso de compra; sobre lo que va a pasar antes, durante y después de este y lo que debes hacer para tu caso particular, así como las opciones que más te favorecen según tu objetivo.

Anímate, pero evalúate; date la oportunidad de comprar tu vivienda, pero planéate. No permitas que una decisión pasional pase por encima de los hechos y así tu sueño será una gran realidad, sin nada que lamentar. Consulta nuestras opciones en www.constructorabolivar.com/cali y encuentra la sala de ventas más cercana.